Guaaaaa-yem-si-eeey!!!
Martes, Febrero 28th, 2006Sinceramente, las cosas van tranquilas por rocfor. Hay poco que contar, de verdad. Y no es que nos hayamos acostumbrado a todo y que ya no haya nada de lo que sorprenderse, pero es que ya está casi todo comentado. Tengo algún artículo en mente e incluso he pedido alguna colaboración, pero no sé si siempre voy a poder estar a la altura.
Este finde lo hemos pasado tranquilamente en rocfor. Teníamos multi-quedada en el restaurante japonés de la otra vez, esta vez con la sección sajona incluida, quince en total. Y el sábado también quedamos con algún@ compañer@ de nuestros coles (Spring Creek, Hillman, Lathrop) en un bar salsero.
El domingo noche nos fuimos al cine (desgraciadamente, nada que comentar: cutrecillo como un cine de barrio, pero ponían la última del Woody Allen y me gustó -para practicar mi acento britis-) aunque antes, por la tarde, estuve raqueteando con Rubencito. La Noe nos regaló (allá por noviembre, no lo oculto) unas raquetillas yanquis para el frontonescuas que tienen acá y que llaman “racquetball”. Nos ha costado estrenarlas, la verdad, pero no me siento culpable porque mi querida compañera de piso no me lee el blog nunca… Dice: “Un día te pillo desprevenido y me lo aprendo enterito!!” Pero me da que no le va a dar tiempo, aunque el ritmo de articulillos haya disminuido.
El caso es que paleteamos un rato sin mucho ton y menos son. Nos reímos mucho, eso sí, y más aún cuando intentamos ponernos las reglas. Rubencito que es medio vasco estuvo ahí: golpe- pared- botes- saque- … no se le olvidó casi ningún detalle. Lo malo fue que intentar cumplir todas las reglas de vez se apareció como una meta imposible… “Mira, Rubencito”, le dije, “vamos a hacer como en los juegos de beber: primero metemos una regla, y luego otra, y otra… poco a poco”. Nos pareció una buena idea y empezamos por “tratar de darle cada uno una sola vez”. Suficiente.
Ahora ya me he bajado las reglas de la interné y sólo nos queda leerlas.
Y es que la “Y” da mucho juego. Tanto, que desde esta semana he cambiado de entrenador personal, ahora es Efrén, que ha pasado unas cuantas horas en las maquinillas esas diabólicas. Es que también ha sucumbido a la magia “guaaaaa-yeeem-sii-eeeey!!!”. Pero la noticia bomba -me ha prohibido que lo cuente, pero me lo salto a la torera- es que Anna ha caído también. La pobre no tiene ni un pantaloncillo corto ni zapatillas de deporte ni na’, pero mañana se va de compras… va a ser muyyy divertido!