N Clark Street
Miércoles, Febrero 28th, 2007Habida cuenta que en rocfor no ocurre más que nevar, he decidido echar mano de mi ingenio bloguero para poder seguir escribiendo.
Hace dos findes estuve en Chicago los tres días (de viernes a lunes, que era President’s Day). Y fue el lunes cuando, mochila a la espalda, cual moderno Labordeta, salí a comerme Chicago. Se me ocurrió que, ya que tenía el día libre, podía hacer algo creativo y barato (que la grúa se me había llevado la troca la antevíspera… menuda aventura también…)
Total que salí de casa de Batirtze, en W Northshore Avenue, casi en la esquina con el número 6661 de la calle Clark. Y me dispongo a andar las 10 millas (16 km.) que hay hasta el centro de la ciudad. Que me canso… no pasa nada, el 22 pasa cada diez minutos)
10:55 am Clark esquina W Northshore.
El primer edificio emblemático aparece a la altura del 6450. El cuartelillo de la Chicago Police.
Las casas lejos del centro son bajitas, aunque no tienen jardín, como en rocfor. Hay comercios de todo tipo, hasta bares como el de la foto, con bandera por si hay dudas de por qué lo han puesto junto a la tienda de los cueros… En la foto de al lado se ve la de carteles que hay que leer para saber si puedes aparcar. Maldita grúa…
A la altura casi del número 6000 de Clark está el pequeño Senn Park. Originariamente se hallaba allí la Posada de las Siete Millas, en referencia a la distancia que la separa del centro de la ciudad. Cuentan que Lincoln asistió a una reunión política en tal taberna en 1860, durante su campaña para las presidenciales. Y aunque entonces ya tenía 51 tacos, la estatua está dedicada al “Joven Lincoln”.
Cerca del mismo cruce hay una enorme propaganda dirigida a la notable comunidad hispana de los suburbios de Chicago. Y también un almacén de jardinería cuyo muro parece hecho a base de antiguos trozos de una mansión en la que seguramente las flores de lis no estaban cabeza abajo. ¿Alegoría de la Revolución Francesa? Lo dudo.
Antes de llegar al 5700 se llega al vecindario de Andersonville, bastante animado, con bares, restaurantes y más comercio que el anterior.
Desde el macdonals hasta tiendas de alimentación de lo más “normales” (con el brócoli a 69 centavos la libra… casi le compro a mi River, menuda oferta!)
La Iglesia de Filadelfia ya la habíamos visto en otro artículo… no me resisto, me encanta el nombre.
El restaurante “Olé olé”, los seguros del hispano…
Multiculturalidad a tope en la siguiente esquina:
Parece ser que mis antepasados escandinavos también se establecieron por acá… Estamos ya en el 5200 de Clark, y bajando…
A la altura del 4800, el primer cementerio de mi recorrido.
Justo enfrente de la entrada están construyendo un bloque de viviendas con el sospechoso nombre de “Rainbo Village” (punto com). El logo es un arco iris, …m-hum… … aunque la página web no dice nada que de momento haga levantarse de sus tumbas a los católicos decimonónicos del San Bonifacio. Veremos.
A la altura del 4600, aunque en la Ashland, la avenida paralela, la iglesia de Nuestra Señora de Lourdes. Tienen página web pero no les va.
Y el que tampoco va es el carrito de los cócteles tropicales “Juguería Oasis”… Digo yo que estará hivernando.
En las calles laterales suele haber casitas de esas en donde ruedan las series americanas de familia con vecino torpedo y perro que habla solo.
Y a esta alturas nos enteramos de que la Clark está dedicada al 100th/442nd/mis. Toma ya. Mis pesquisas weberas dicen que era un batallón de japoneses que combatió del lado yuesei en la Segunda.
A lo que llegamos al 4400 nos cruzamos con Montrose, y se ve uno de los iconos chicaguenses por vez primera: la Sears. (Madre mía, qué zoom que llevo…)
La tapia de las siguientes fotos va del número 4401 al 4001. Y los balazos del coche (”yupi, yupi!!!… Ya tengo articulitoooo!!!”) son más falsos que el título de licenciado de Bush.
Cuando acaba la tapia te enteras de que se trata del Cementerio de Graceland, lugar de reposo de ilustres ‘chicagoans’. (Los únicos que me sonaban era Root, Sullivan y van der Rohe, arquitectos ellos)
Último de los cementerios del camino… este más pequeño y orientado hacia lo hebreo.
Hacia el 3700 un típico local de perritos… con las bombillitas tintineando mola aún más!
Y enfrente está la sala Metro, me parece que colgué una foto cuando el concierto de Placebo.
Todavía en los 3700, en la esquina con Addison, se encuentra el Wrigley Field, el campo de los Chicago Cubs (cachorros), construido en 1914. Da nombre al animado barrio de Wrigleyville, en donde se reunen los aficionados para ver si repetimos los últimos títulos de campeones en las World Series (la liga de béisbol nacional). Han ganado dos veces la liga, en 1907 y en 1908. Je! Parece que llevan cien añicos un poco regular… Como curiosidad: el otro equipo de la ciudad, los Chicago Sox, ganaron las World Series en 1906, 1917… y por fin de nuevo en 2005. ¡Aúpa pues, cachorros!
Vemos en las tiendas del barrio cómo nos vamos preparando para San Patrick’s Day.
Y un poco más abajo, hacia el 3300, al cruzar con Sheffield, dos líneas de metro se cruzan con Clark dándole un aspecto muy peliculero:
A estas alturas de viaje, dos horas después de salir, empezaba a considerar la posibilidad de tomar algo…580 números después encontré el lugar perfecto… os lo cuento otro día.